Un crimen que sacude los cimientos de la moral y la protección infantil en República Dominicana ha sido revelado por el Segundo Tribunal Colegiado de La Vega, que condenó a un padre y su hijo por abusar sexualmente de una niña de 12 años, quien es hija de uno y nieta del otro.
La Vega: Horror en Familia: Padre E…
El tribunal impuso 20 años de prisión a Raymundo Rosario de la Cruz por violación sexual, mientras que su padre, Pedro Rosario, recibió 5 años de prisión por agresión sexual. Ambos deberán cumplir sus condenas en el Centro de Corrección y Rehabilitación El Pinito, en La Vega.
Según el expediente acusatorio, los abusos comenzaron en una finca propiedad de Raymundo Rosario, ubicada en Jarabacoa. Las agresiones no se limitaron a ese lugar, sino que se extendieron a diversos puntos del municipio. La gravedad de la situación se agravó cuando la menor quedó embarazada como consecuencia de los abusos y posteriormente dio a luz.
El caso tomó un giro aún más perturbador cuando, en un intento por encubrir el crimen, el condenado ordenó a la víctima mentir, indicándole que debía decir que el padre del niño era un desconocido que había contactado a través de una red social. Esta manipulación revela la profundidad de la perversión y el intento calculado de evadir la justicia.
El tribunal, integrado por los magistrados…
El tribunal, integrado por los magistrados Martín de la Mota, Fernando Abreu y Ariella Cedano, consideró estos elementos como agravantes en la sentencia. La decisión judicial envía un mensaje contundente sobre la protección de los derechos de los niños y la intolerancia ante los abusos intrafamiliares.
Expertos en derecho penal señalan que este tipo de casos representa uno de los más complejos en el sistema judicial, no solo por la gravedad de los hechos, sino también por las dinámicas familiares que deben desarticularse para garantizar la protección de la víctima.
La condena también plantea reflexiones sobre la prevención y la detección temprana de abusos sexuales, especialmente en contextos familiares donde las víctimas pueden sentirse más vulnerables y menos propensas a denunciar. Organizaciones de protección infantil enfatizan la importancia de crear espacios seguros y canales de denuncia accesibles para los menores.
Este caso, que ha conmocionado a la comunidad de Jarabacoa y a toda la región, subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de protección infantil y de brindar apoyo psicológico integral a las víctimas de abuso sexual. La niña, ahora madre adolescente, enfrenta un futuro que requerirá atención especializada y acompañamiento sostenido para superar el trauma sufrido.
📰 Fuente: diariolibre.com






