El miércoles marcó un punto de inflexión en la estrategia de seguridad de Haití con la llegada del primer contingente militar proveniente de Chad. Este despliegue, parte de la nueva Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), busca apuntalar los esfuerzos del gobierno para restablecer el orden público y proteger a la población civil en medio de una crisis de violencia desatada por grupos armados.
Haití: Primera Oleada de Tropas Africanas…
Según informó la propia GSF a través de sus canales oficiales, un destacamento de fuerzas chadianas arribó a Puerto Príncipe, marcando el inicio de la fase operativa de esta misión autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU mediante la resolución 2793 (2025). La llegada de estos efectivos sustituye a la anterior Misión Multinacional de Seguridad, que no logró contener el avance de las bandas criminales que controlan gran parte del territorio haitiano.
Junto al contingente militar, también llegó a la capital haitiana Jack Christofides, designado como representante especial de la misión. Su presencia subraya el carácter oficial y coordinado de la intervención, desplegada a petición expresa del gobierno haitiano y bajo mandato de Naciones Unidas.
De acuerdo con reportes de medios locales como Radio Télé Métronome, el contingente chadiano está integrado por alrededor de 750 soldados, una fracción del total de 5,000 efectivos que se espera estén desplegados antes del 30 de septiembre de este año. Aunque por ahora no se ha confirmado si todos los refuerzos provendrán exclusivamente de Chad, el país africano se perfila como el principal proveedor de tropas para esta fase inicial.
Chad, nación del centro de África con una superficie de 1
Chad, nación del centro de África con una superficie de 1.28 millones de kilómetros cuadrados y una población cercana a los 19 millones de habitantes, ha sido mencionado por autoridades regionales como el canciller dominicano Roberto Álvarez, quien anticipó semanas atrás que los primeros soldados llegarían tras un período de entrenamiento en Estados Unidos.
La implementación de esta fuerza representa un giro significativo en el enfoque internacional hacia la crisis haitiana. Mientras las pandillas han ampliado su control sobre barrios enteros y rutas clave, la presencia de tropas extranjeras entrenadas y respaldadas por la ONU busca recuperar espacios y restablecer la autoridad estatal. Sin embargo, el éxito de la misión dependerá no solo del despliegue militar, sino también de la coordinación con autoridades locales y el apoyo sostenido de la comunidad internacional.
Con el arribo de la primera oleada, la mirada internacional se centra ahora en cómo evolucionará el terreno en las próximas semanas, mientras el resto de las tropas se incorpora y la GSF define sus estrategias operativas en un país que lleva años sumido en la inestabilidad.
📰 Fuente: diariolibre.com






