La muerte de una mujer de 32 años durante una liposucción en una clínica estética de Santiago ha puesto en alerta al gremio médico dominicano. Lo que parecía un procedimiento estético rutinario terminó en tragedia, revelando una problemática que expertos aseguran ha sido ignorada por las autoridades durante años.
Santiago: Tragedia Evitable en Santiago: Advierten…
Geraldín Hernández falleció mientras se sometía a una liposucción en la clínica estética Diosa, según denunciaron sus familiares. El procedimiento, que según reportes se realizó en un centro no habilitado para cirugías, habría sido ejecutado por un médico no certificado como cirujano plástico. Este caso no es, según el gremio médico, un incidente aislado, sino la materialización de una advertencia que llevan años haciendo.
"Esto no es un caso aislado, es una tragedia anunciada", señalaron Aniceto Rodríguez, presidente, y Rafael Mirabal, secretario de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética (Sodocipre). La organización enfatizó que la información disponible indica que el procedimiento se realizó en un centro que no contaba con la autorización necesaria para realizar cirugías, y que el profesional que lo ejecutó no poseía la certificación requerida en el área.
El Ministerio de Salud Pública confirmó que el establecimiento solo tenía autorización para ofrecer consultas médicas y que ya había sido clausurado anteriormente por irregularidades. Esta revelación plantea serias interrogantes sobre los mecanismos de fiscalización y control en el sector de la medicina estética.
El gremio médico ha venido alertando…
El gremio médico ha venido alertando sobre la proliferación de centros no autorizados que ofrecen procedimientos quirúrgicos sin las debidas condiciones de seguridad. Estos establecimientos, que operan en la informalidad, representan un riesgo latente para la salud de las personas que buscan mejorar su apariencia física a través de intervenciones estéticas.
La falta de regulación y control en este sector ha permitido que profesionales no especializados realicen procedimientos complejos que requieren de formación específica y de instalaciones adecuadas. Las consecuencias pueden ser fatales, como lo demuestra este lamentable caso en Santiago.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y control en el ámbito de la medicina estética. Expertos insisten en que solo los cirujanos plásticos certificados deberían realizar este tipo de procedimientos, y que estos deben llevarse a cabo en centros autorizados y debidamente equipados para atender cualquier eventualidad.
La tragedia de Geraldín Hernández representa un llamado de atención para las autoridades de salud, los profesionales médicos y la ciudadanía en general. Mientras las investigaciones continúan, el gremio médico exige medidas concretas para prevenir que hechos similares se repitan en el futuro, protegiendo así la integridad de quienes buscan mejorar su apariencia física a través de procedimientos estéticos.
📰 Fuente: diariolibre.com






