El Caribe se Quedó sin Mundial de Béisbol

La derrota dominicana no fue solo un partido perdido

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Clásico Mundial: El Caribe se Quedó sin…

Una noche de domingo bastó para que el Caribe perdiera su corona en el Clásico Mundial de Béisbol. El equipo dominicano, que había deslumbrado en las cinco victorias anteriores con una marca de 15 jonrones y 41 carreras impulsadas, se desmoronó frente a Estados Unidos en un partido que parecía llevar su nombre.

El cuadrangular de Junior Caminero en la primera entrada encendió la ilusión. Pero algo se quebró después. Cada toletero esperó que el siguiente sacara la bola, y esa confianza excesiva se convirtió en el primer enemigo.

El miedo sicológico al rival norteamericano pesó como una losa. Aunque Italia ya había demostrado que no son invencibles, el equipo dominicano pareció llevar encima el peso de una ideología que los hacía verlos como superiores en todo.

El segundo problema fue más terrenal: el miedo a lesionarse. Muchos de los jonroneros tenían la mira puesta en el inicio de la temporada de Grandes Ligas, más rentable que este torneo. Eso explica la alta cantidad de ponches con lanzamientos fuera o bajos.

Tres oportunidades de oro se desperdiciaron: cuarto, séptimo y noveno innings, precisamente donde antes habían florecido los batazos decisivos.

El picheo de relevo no fue culpable

El picheo de relevo no fue culpable. Ocho innings sin carreras, igual que el rival. Gregory Soto falló en un roletazo, pero sin consecuencia.

El árbitro estadounidense pareció adverso, pero eso es harina de otro costal. Albert Pujols dirigió con frialdad, sacando lanzadores al primer indicio de peligro, aunque algunos cuestionan no haber movido la alineación en las entradas clave.

Fernando Tatis cometió dos errores mentales que pesaron: intentar convertir un doble en triple y ser cazado por Aaron Judge, y en otro juego tratar de robarse una base cuando el rally estaba vivo. Gregory Soto también falló en un tiro a segunda con tiempo de sobra. Estos deslices, sumados a la falta de bateo oportuno, sepultaron las esperanzas.

Algunos critican que Pujols se quedó tieso con su libreta, esperando que los jonroneros respondieran. Pero ¿a quiénes iba a traer de emergentes si en la cueva no había nadie con el poder de fuego de Tatis, Ketel Marte, Juan Soto, Caminero, Machado, Guerrero, O’Neill y Wells? Esos siete fueron los artífices de las victorias anteriores.

El octavo inning fue la sentencia. La artillería dominicana fue dominada como a una manjuilita. Al concluir ese episodio, muchos apagaron el televisor y cerraron la nevera, como dice Juan José Rodríguez.

El Diario Libre del día siguiente confirmó lo que el corazón ya sabía: el juego estaba perdido. Esta derrota recuerda a la de Toronto frente a los Dodgers en el séptimo juego de la Serie Mundial de 2025, un final que nadie esperaba.

📰 Fuente: diariolibre.com