Margalida Prohens, presidenta del Gobierno de Islas Baleares, resume en una frase el mayor reto de la política turística de su archipiélago: "Gestionar el éxito". Con casi 19 millones de visitantes anuales, un número 19 veces superior a su población residente, este destino español enfrenta el desafío de equilibrar el crecimiento con la sostenibilidad.
Islas Baleares: Gestionar el Éxito, el Reto…
El turismo en este archipiélago de 4,992 kilómetros cuadrados se ha convertido en un caso de éxito, pero su presidenta advierte que "es insostenible cada año seguir acumulando récords de llegadas de turistas". La clave, según Prohens, está en transformar el enfoque de cantidad a valor, buscando generar buenos números de visitas durante todo el año para no depender de las temporadas altas.
En esta estrategia, el turismo regenerativo y respetuoso con las comunidades locales, la cultura y el patrimonio se ha convertido en el eje central. "Gestionar el éxito es mejor que no gestionar el fracaso", afirma Prohens, quien destaca la importancia de alargar la temporada turística para evitar la concentración en los meses de junio, julio y agosto.
Los resultados de esta estrategia comienzan a verse. En 2025, el turismo en Islas Baleares presentó un crecimiento general del 6%, pero en temporada alta solo del 1%, logrando un aumento del 7% en temporadas medias. Este enfoque también ha permitido mantener más establecimientos y hoteles abiertos durante todo el año, generando puestos de trabajo estables.
Otro aspecto fundamental ha sido la mejora de las condiciones laborales. El archipiélago aprobó un convenio de hotelería que ha permitido la mayor subida salarial en el sector turístico de toda España, impactando positivamente a más de 200,000 trabajadores, incluidas mujeres. Para Prohens, la conciliación y la corresponsabilidad entre el sector turístico, privado y sindical son clave para asegurar la paz social.
En la lucha contra la oferta…
En la lucha contra la oferta ilegal, Islas Baleares ha implementado leyes restrictivas "mucho más duras" contra la oferta y la demanda. Se aplican sanciones de hasta 500,000 euros en alquileres turísticos ilegales y se exige licencia para dedicar viviendas a esta actividad. Además, se han clausurado más de 30,000 plazas ilegales por no contar con permisos requeridos.
"La ilegalidad no está solo en el alquiler turístico", explica Prohens. "Está en el transporte ilegal que pone en riesgo la seguridad del visitante, en el ocio nocturno ilegal y en el comercio ilegal". Esta lucha busca garantizar que quienes hacen las cosas bien no sean perjudicados y que se contribuya a la redistribución de la riqueza mediante impuestos.
La colaboración con el sector privado regulado y comprometido con la sostenibilidad, el respeto medioambiental y el bienestar de los residentes sigue siendo fundamental para el Gobierno balear. Este enfoque integral busca asegurar la permanencia del turismo como actividad económica y símbolo de bienestar tanto para viajeros como para residentes.
El aprendizaje recíproco entre destinos turísticos exitosos se ha vuelto crucial. Tras participar en el Foro Asonahores Mujeres de Impacto, la embajadora de España en República Dominicana, Lorea Arribalzaga, valoró a Quisqueya como un referente turístico para la región. Ambos destinos comparten la experiencia de gestionar el éxito turístico mientras preservan su identidad y calidad de vida.
📰 Fuente: diariolibre.com






