EDUCACIÓN SUPERIOR: – Participación en Rendimientos Universitarios: Una Evaluación Latinoamericana

La participación de varias universidades dominicanas en rankings internacionales es un paso positivo hacia la reconocimiento nacional e internacional. Sin embargo, el fenómeno ha despertado preocupaciones en diversos países desarrollados que han cuestionado o abandonado estos sistemas por razones metodológicas y éticas. Este artículo aborda las implicancias de este movimiento en América Latina y el Caribe (ALC), una región que asume los rankings como referentes dominantes de calidad universitaria, pero que carece de recursos para implementarlos efectivamente.

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Educación Superior

: En años recientes, diversas universidades de alto prestigio en países desarrollados han cuestionado o abandonado los rankings universitarios internacionales. Este fenómeno adquiere particular relevancia para América Latina y el Caribe (ALC), una región que asume dichos rankings como referentes dominantes de calidad universitaria, pero carece de recursos para implementarlos efectivamente.

: América Latina y el Caribe (ALC)

: En años recientes

: La región asume los rankings como referentes dominantes de calidad universitaria, pero carece de recursos para implementarlos efectivamente.

Las universidades de alto prestigio en países desarrollados han comenzado a cuestionar o abandonar los rankings internacionales. Este fenómeno adquiere particular relevancia para América Latina y el Caribe (ALC), una región que asume dichos rankings como referentes dominantes de calidad universitaria, pero carece de recursos para implementarlos efectivamente.

En ALC, la producción científica es escasa, con las instituciones educativas (IES) generalmente careciendo del cuerpo de doctores requerido para el desarrollo de la investigación y la innovación. Además, el Estado no apoya los recursos necesarios para que esta actividad cobre relevancia, mientras que las empresas tampoco confían en la capacidad de estas IES para apoyar sus proyectos de innovación.

La adopción acrítica de estos rankings ha generado efectos distorsionadores en las políticas universitarias. La priorización de publicaciones sobre la docencia y el debilitamiento del compromiso social han sido evidentes, al tiempo que se desplazaba la cooperación académica por la competencia.

Paradójicamente, mientras universidades consolidadas del Norte global cuestionan estos mecanismos desde posiciones de fortaleza, muchas instituciones latinoamericanas continúan subordinando sus proyectos educativos a lógicas evaluativas externas y descontextualizadas. En ALC, con la excepción de Brasil, México y Argentina, la producción científica es escasa.

Los rankings universitarios han contribuido a una forma de epistemicidio, al deslegitimar investigaciones orientadas a problemas locales como la desigualdad social, la exclusión y la sostenibilidad ambiental. Desde la perspectiva crítica cultural de Byung-Chul Han, los rankings pueden interpretarse como una expresión de la sociedad del rendimiento, en la que las instituciones educativas se ven obligadas a autoexplotarse en nombre de la excelencia, la productividad y la visibilidad.

La retirada de universidades prestigiosas de estos sistemas constituye una advertencia significativa para ALC. Más que perseguir reconocimiento en sistemas de clasificación global, la región enfrenta el desafío de construir modelos propios de evaluación de la calidad, coherentes con su diversidad cultural y sus necesidades sociales.

Repensar la universidad desde estos referentes teóricos implica recuperar su función crítica y emancipadora. Además, nos orienta en el sentido de fortalecer la perspectiva de lo nacional y lo regional: cómo apoyar más, desde la investigación aplicada, en la solución de los problemas nacionales que afectan el desarrollo económico y social de ALC? Cuáles apoyos se requieren del Estado para seguir fortaleciendo la investigación y la innovación acorde a nuestras necesidades?

Son cuestiones a resolver dentro de una política de calidad de las IES.

La retirada de universidades prestigiosas de los rankings internacionales constituye una advertencia significativa para América Latina y el Caribe. La región debe enfrentar el desafío de construir modelos propios de evaluación de la calidad, coherentes con su diversidad cultural y sus necesidades sociales.

Repensar la universidad desde estos referentes teóricos implica recuperar su función crítica y emancipadora. Además, nos orienta en el sentido de fortalecer la perspectiva de lo nacional y lo regional: cómo apoyar más, desde la investigación aplicada, en la solución de los problemas nacionales que afectan el desarrollo económico y social de ALC? Cuáles apoyos se requieren del Estado para seguir fortaleciendo la investigación y la innovación acorde a nuestras necesidades?

Son cuestiones a resolver dentro de una política de calidad de las IES.

Fuente: https://www.diariolibre.com/opinion/agora/2026/02/10/rankings-universitarios-y-educacion-superior-en-latam-y-el-caribe/3432519