El tradicional bullicio de Boca Chica durante la Semana Santa se ve hoy interrumpido por una medida inesperada: el cierre vehicular de dos de sus principales calles. San Rafael y Duarte, arterias clave para el acceso a la zona turística, permanecen restringidas al tránsito, lo que ha generado un panorama atípico en uno de los balnearios más visitados del país.
Semana Santa: Boca Chica Vive Semana Santa…
La Alcaldía local justificó la decisión como un mecanismo de seguridad y orden ante la afluencia masiva de visitantes que suele registrarse en estas fechas. Sin embargo, la medida ha generado confusión entre conductores y comerciantes. Solo quienes cuentan con un pase autorizado pueden ingresar con vehículo, mientras que el resto debe utilizar los parqueos municipales habilitados, lo que ha reducido significativamente la movilidad y el dinamismo comercial habitual.
Desde tempranas horas de este Viernes Santo, residentes y turistas reportaron menos vehículos en circulación y una imagen más ordenada, aunque también más desierta. Los negocios locales, que dependen del flujo constante de clientes, lamentan la caída en ventas y el impacto en su actividad económica. Algunos comerciantes consultados expresaron que la medida, aunque bien intencionada, no fue suficientemente comunicada y ha generado desorientación entre los visitantes.
Las autoridades municipales aseguran que la…
Las autoridades municipales aseguran que la restricción busca evitar congestionamientos y garantizar la seguridad de los bañistas y peatones. No obstante, la aplicación de la medida ha generado opiniones divididas: mientras algunos aplauden el intento de organización, otros critican la falta de alternativas claras y la afectación al turismo local. La Semana Santa, tradicionalmente una temporada alta para Boca Chica, parece vivir este año un escenario inédito de calma y desconcierto.
Con el resto de la semana por delante, resta por verse si la medida se mantendrá y cómo impactará en el desarrollo de las festividades. Lo cierto es que, por ahora, Boca Chica presenta un rostro distinto: menos ruido, menos movimiento, pero también menos certezas sobre el futuro inmediato de su economía y su atractivo turístico.
📰 Fuente: diariolibre.com






