La tradición de disfrutar la Semana Santa en las playas dominicanas se mantuvo intacta este Jueves Santo, a pesar de las precipitaciones que cayeron desde temprano en gran parte del país. En Boca Chica y Guayacanes, dos de los balnearios más populares del litoral sur, decenas de bañistas desafiaron el clima adverso para darse un chapuzón y compartir en familia durante el asuerto.
Semana Santa: La Lluvia No Detuvo la…
Desde tempranas horas de la tarde, familias enteras llegaron a las costas con sombrillas, toallas y una actitud desafiante ante el cielo nublado. Entre ellos se encontraba Julia Benavides, quien viajó desde San Francisco de Macorís junto a sus familiares para visitar a sus seres queridos y aprovechar la ocasión para disfrutar del mar. "Aprovechamos la ocasión para visitar a nuestra gente querida y venir a la playa de Boca Chica a bañarnos", expresó la visitante, resumiendo el sentir de muchos que priorizaron la tradición sobre las condiciones climáticas.
En Guayacanes, la escena se repitió con visitantes llegados desde Santo Domingo y otras localidades cercanas. Juan Plancencio Hernández, uno de los bañistas, defendió la decisión de no cancelar su salida pese a la lluvia. "La gente no sabe que la playa con lluvia es mejor.
El sol no te quema y el agua está caliente", comentó, destacando una perspectiva que comparten muchos dominicanos que ven en la playa lluviosa una oportunidad más que un impedimento.
El fenómeno meteorológico que afectó la jornada estuvo asociado a la incidencia de una vaguada, que generó precipitaciones constantes durante gran parte del día. Sin embargo, esto no disuadió a los visitantes, quienes permanecieron en la arena y en el agua durante horas, creando un ambiente festivo pese al cielo encapotado. Las playas lucían limpias y con un oleaje moderado, condiciones que contribuyeron a que los bañistas se sintieran seguros para disfrutar del día.
La seguridad fue una prioridad para…
La seguridad fue una prioridad para las autoridades, que desplegaron un amplio operativo en ambos balnearios. Miembros de la Defensa Civil, la Policía Turística (Politur) y unidades del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 se encargaron de velar por la integridad de los visitantes. Su presencia fue constante y visible, generando confianza entre los presentes y permitiendo que las familias pudieran disfrutar con mayor tranquilidad.
En Guayacanes, el operativo de seguridad incluyó el cumplimiento estricto de los horarios establecidos para el cierre de playas durante la Semana Santa. Pasadas las 5:30 de la tarde, las autoridades procedieron a desalojar a los bañistas, medida que busca preservar vidas durante este período de alto flujo turístico. Esta disposición, que se aplica en todo el país, forma parte de las estrategias de prevención implementadas para evitar accidentes en un contexto donde se incrementa significativamente la movilización de personas hacia espacios recreativos.
El comportamiento de los visitantes este Jueves Santo refleja una característica propia de la cultura dominicana: la resiliencia ante las adversidades climáticas y la firme voluntad de mantener vivas las tradiciones. A pesar de las advertencias meteorológicas y las condiciones poco favorables, la playa se convirtió en un espacio de encuentro, esparcimiento y disfrute familiar, demostrando que para muchos dominicanos, la Semana Santa en la costa es una cita ineludible con la tradición y la convivencia.
📰 Fuente: diariolibre.com






